sábado, 24 de mayo de 2008

CAPITULO 2. Escrito por: AINHOA


(* Paola *)

Francisco ronda por la fiesta saludando a todos sus amigos, mientras que Leandro toma unos tragos en la barra, totalmente ausente. mientras bebe, piensa en lo feliz que parece aquella gente, sin preocupaciones de posición social ni de qué dirá la prensa u otras personas... no como él. Si su novia se enterase que él anda en un local como ese... lo sacaría inmediatamente. Cristal, su novia, no soporta siquiera tener a una persona humilde delante de sus ojos, le produce asco, lo mismo que siente Leandro saberla pensar así.


(* Leandro *)

Paola y Silvia, la mucama, llegan a la fiesta y rápidamente Paola ve como su compañera está en su salsa, realmente feliz de ver a todos sus amigos. 
SILVIA: Señorita Paola, si me disculpa, voy a saludar a unos amigos...
PAOLA: Tranquila, no hay problema, estaré por aquí. 

Silvia se marcha un poco cohibida de dejarla sola, pero en cuanto encuentra a sus amigos se le olvida. Paola camina sonriendo de ver gente tan alegre. Cuánto le gustaría a ella ser como ellos, no tener que preocuparse del qué diran... algo que siempre ha dictado su vida y la de los de su alrededor. paola llega a la barra y se sienta al lado de Leandro.
PAOLA: Sírvame un trago por favor. 
El camarero hace lo que le pide y ella comienza a mirar a su alrededor, cruzándose con los ojos de Leandro, que la observan en silencio. Ella se queda también mirándolo, hasta que el camarro le sirve su trago. Sintiéndose un poco avergonzada por Leandro, que no deja de mirarla, agacha la vista sonriendo, la verdad es que el muchacho es bien bello.

Leandro mira a la joven que acaba de sentarse a su lado. Ha llegado mirando todo y sonriendo, seguramente es una amiga del dueño. En un momento dado, la chica gira la cabeza y le descubre observándola, por lo que él se siente turbado, pero no más que ella, que agacha la cabeza sonrojada.  "Es preciosa...", piensa Leandro, "esa sonrisa..."

Paola vuelve a girar la cabeza para comprobar si el muchacho sigue mirándola, pero ahora sólo concentra la vista en su trago. Tiene bastante estilo para ser pobre, piensa Paola, sin embargo, si está ahí será porque lo es.

PAOLA: (Dirigiéndose al camarero) Otro trago, por favor y dígame cuánto es. -Leandro rápidamente le baja la mano a Paola que le mira confusa.
LEANDRO: Deje, a este la invito yo. 
Paola le sonríe y él saca el dinero para pagar.
LEANDRO: Bueno, creo que debería presentarme... mi nombre es Leandro y ¿usted...?
PAOLA: Paola, mi nombre es Paola.
LEANDRO: Mucho gusto... 
Ambos se dan la mano sonriendo.

Continuará......

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