martes, 27 de mayo de 2008

CAPITULO 22. Escrito por: ACKA


(* Leandro *)



El doctor: Gaby no perdió a su bebé pero...
Leandro: Pero que, doctor ¿Qué tiene? ¿Está herida?
El doctor: No. Bueno, tiene un par de quemaduras, pero eso no es nada. El problema esta con su embarazo.
Leandro: ¿Qué pasa?
El doctor: Bueno, señor, lo que pasa es que la señorita tiene un embarazo de alto riesgo. Esta embarazada de tres bebes.
Leandro (impactado): ¿Como?
El doctor: Así es. La señorita esta esperando trillizos. O sea, tendrá que quedarse aquí hasta el día de su parto. No la podemos dejar de alta porque eso seria muy riesgoso, sobre todo despues del accidente que vivió.
Leandro: Pero, ella va a estar bien y los niños también, ¿Verdad?
El Doctor: Aun no le puedo decir nada. Con el tiempo se sabrá todo. Ahora lo único que nos queda es esperar.
Leandro: ¿Puedo pasar a verla?
El Doctor: Ahora no, porque le están haciendo algunos exámenes. Si quiere hablar con ella le aconsejo que regrese mañana.

Paola llega a su casa, completamente destrozada por todo lo que descubrió sobre Leandro. Se lanza a su cama y empieza a llorar amargamente.
Paola (llorando) - Te voy a olvidar, Leandro. Tú no me mereces. Eres un cínico, un hipócrita y un sinvergüenza. No voy a permitirte que sigas jugando conmigo. No volveré a hablarte ni encontrarme contigo nunca más en mi vida. Para mí, tú estás muerto.

Por lo tanto, Cristal se encuentra en el aeropuerto. Lo que quiere es salir del país, para que nadie descubre que no esta embarazada y que todo era una mentira para detener a Leandro a su lado.
Cristal (Para sí, misma): Voy a irme muy lejos, para que nadie me encuentre. Y cuando regreso, será con un bebé en los brazos.

Al día siguiente, en el hospital…
Leandro entra a la habitación de Gaby. Ella esta acostada, leyendo una revista. El toma asiento a su lado.
Leandro: Gaby... ¿Podemos hablar?
Gaby (levantando la mirada): No creo que tenemos algun tema en común. Me mentiste, me engañaste y no solo a mi, si no también a Paola. Eres un poco hombre, un sinvergüenza.
Leandro: No digas eso. Déjame explicarte como pasaron las cosas.
Gaby: ¡No quiero que me expliques nada! ¡Solo quiero que te vayas! (comienza a gritar) ¡Vete de aquí, Leandro! ¡No quiero saber mas nada de tí!
Leandro: Tranquilízate, por favor. No debes alterarte. ¿El doctor ya te contó que vas a tener trillizas?
Gaby: Si. Ayer lo supe.
Leandro: Debes guardar reposo. Es para el bien estar de tus hijos... de nuestros hijos.
Gaby: ¿Nuestros hijos? No me digas que, despues de todo lo que paso, te crees con el derecho de decir que eres su padre.
Leandro: Pues si. Esos bebes que vas a tener son míos... y no quiero que me niegues el derecho de ser su padre. Gaby, píensalo, por favor. Aun estas a tiempo de perdonarme todo. Se que cometí un error, pero yo no sabia que tú y Paola se conocieran.
Gaby: ¿La amas?
Leandro: ¿Como?
Gaby: Te pregunté si la amas o no. Espero una respuesta.
Leandro piensa un poco y decide mentirle.
Leandro: No. No la amo. La que amo eres tú, Gaby.
Gaby: ¿En serio?
Leandro: Si. Te amo y te pido mil disculpas por todo lo malo que hice. Lo único que deseo es que me perdones y que seamos juntos de nuevo. No solo por nosotros, si no también por nuestros hijos que merecen tener una familia de verdad.
Gaby: Pues, no lo se...
Leandro: Gaby, mírame a los ojos. Se que tu me amas. Perdóname, por favor. Te prometo que nunca más te voy a fallar.
Leandro abraza a Gaby y la besa. Ella acepta su beso.
Leandro: ¿Quieres ser mi esposa?
Gaby: Si, mi amor. Claro que si. Quiero casarme contigo lo antes posible.


(* Paola *)


Un año despues…
Gaby se encuentra en un restaurante, conversando con Paola.
Paola: ¿Como están tus hijos?
Gaby: Los tres están muy bien. Gracias por preguntar.
Paola: ¿Por qué no los trajiste? Tengo tanta curiosidad de verlos.
Gaby: Es que están durmiendo por todo el día. Porque mejor no pasas por mi casa y así los podrás conocer.
Paola: No. Te agradezco la invitación, pero prefiero no hacerlo. No quiero volver a ver al sinvergüenza de tu marido.
Gaby: ¿Sigues guardándole rencor?
Paola: No es eso. Lo que pasa es que... creo que Leandro es un mal hombre. No te culpo por haberte casado con el. Es el papa de tus hijos y yo te comprendo, pero la verdad es que no lo soporto. Hace un año que no lo he visto y no quisiera volver a encontrarme con el.
Gaby: ¿Lo sigues amando?
Paola - No, claro que no. Hace tiempo que no siento nada por el. Pero no quiero abrir las heridas. Espero que lo comprendas.
Gaby: Lo comprendo mucho mejor de lo que piensas.
Paola: Leandro ya decidió que quiere hacer con su vida y creo que haya tomado una buena decisión. Quedarse contigo es lo mejor
que pudo hacer. En fin de cuentas, eres tu la que merecía estar con el. Eres la madre de sus hijos.
Gaby: Sabes, a veces me pongo a pensar que quizás Leandro tiene otro hijo con Cristal.
Paola: Lo dudo mucho. Axel dijo que ese hijo que esperaba es de el.
Gaby: Si, pero nadie lo confirma. También puede ser de Leandro.
Paola: No te mortifiques pensando en eso. Esa mujer se fue quien sabe donde y no creo que regrese nunca. Así que, olvídate de ella y sea feliz. Es lo único que te queda.


(* Gaby *)

Por lo tanto, Thaily, Danna y Axel se encuentran en una cafetería.
Thaily: ¿Y saben que paso con Cristal? ¿No se ha comunicado con ustedes?
Danna: Ni con nosotros ni con nadie. Simplemente desapareció y no sabemos donde esta.
Thaily: ¿No han intentado a buscarla?
Axel: Yo lo intente un par de veces, pero nada. Nadie sabe a donde fue.
Danna: Bueno, eso ya no importa. Si un día decide regresar nosotros estaremos aquí para hablar con ella sobre ese hijo que tuvo.
Axel: Me da curiosidad de saber como es mi hijo. Ya ha pasado un par de meses desde que nació y yo todavia no lo vi.
Danna: Bueno, esperemos que Cristal regrese pronto. A mi también me gustaría ver a tu hijo, mi amor.

Mientras tanto, Leandro esta en su casa, conversando con su hermana Jessica. De repente la puerta del salón se abre y entra Cristal, con un bebe en los brazos.
Cristal: ¡Leandro! ¡Tenemos que hablar!
Jessica se levanta.
Jessica: Les dejo a solas. Leandro, estaré en el jardín, por si acaso me necesitas.
Ella se va.
Leandro: ¿Qué haces tú aquí? ¿A que viniste?
Cristal: Es obvio, ¿No? Te traje a tu hijo para que lo conozcas.
Leandro: Ese bebe no es mi hijo. Es hijo tuyo y de Axel.
Cristal: No, Leandro. Aunque no lo creas, este bebé es tuyo. Si quieres, podemos hacer una prueba de ADN que lo confirma.

CONTINUARA...

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